Invertir en Madrid

Madrid, capital del Reino, centro administrativo del Estado, ciudad de negocios, de ocio, finanzas, sede las principales multinacionales españolas y de grandes compañías extranjeras, capital cultural del Estado, ciudad cosmopolita y bullanguera, moderna y a la vez provinciana, futbolera, ludópata, gastronómica y lujuriosa, donde los madrileños pasean con las manos en los bolsillos como nadie en el mundo y por la noche se duerme poco y se baila mucho, ciudad acogedora por excelencia, Madrid bien merece una misa. Centro de Castilla, poblachón manchego, ombligo del mundo, lugar de tránsito de tres continentes, donde todos quieren tener un sitio para disfrutar de los pequeños placeres de la vida; un caldo, unos huevos rotos, unas porras, un cuadro, un partido de tenis o de fútbol, una ópera, un beso en el Retiro sabe mejor, las campanadas, las fuentes, un paseo en barca… En Madrid las crisis se pasan menos mal, el bullicio se traslada a la calle, el consumo se reprime menos, la vida se disfruta de otra manera, el lugar de España donde todos los forasteros quieren tener una casa, donde la soledad no tiene término medio, donde suena un bolero y se quiebra una voz, ciudad de niños y viejos, estudiantes e inmigrantes que se hacen chelis, donde anidan las aves migratorias y se esconden pájaros de toda calaña. A pesar de estos últimos y de los políticos que no la quieren, Madrid les sobrevivirá, nos sobrevivirá, es un valor refugio, una inversión segura. Los precios de la vivienda suben, apenas hay obra nueva y los jubilados se desesperan, se rehabilita más y hay que darse prisa porque viene mucha más gente para acá, Madrid citta aperta, tiene recorrido de siglos, ya lo decían Lope y Cervantes o si no nos lo inventamos, hay que invertir en Madrid.