Los fondos inmobiliarios en España

Vinieron para quedarse cuando la prima de riesgo superaba los 600 puntos básicos y nos acercábamos al abismo, cuando Europa rescataba las primeras Cajas de Ahorro y nos invitaba a crear la Sareb. Los Bancos y Cajas, sobre todos estas últimas, se quedaban noqueados en la lona de la quiebra técnica, enladrillados con unas tasas de mora que ni en sus peores escenarios hubieran imaginado y, mientras pensaban que qué había pasado, se quedaban con la mirada perdida sin saber muy bien qué hacer. El sistema financiero había quedado tocado para siempre. El pesimismo se instalaba inexorablemente y al calor del desplome del mercado inmobiliario que había tocado techo en 2007 llegaban a España Fondos inmobiliarios dispuestos a invertir su dinero con nombres de árboles o estrellas de los que nunca antes habíamos oído hablar. Y la verdad es que venían bien asesorados, esto es Europa, España es un país amable, se come bien, tiene mucho sol, rodeado de mar y buenas playas, grandes infraestructuras, deportistas o cantantes internacionales triunfadores, equipos de fútbol que lo ganan todo, un país tradicional con 500 años de antigüedad, la gente es vividora, le gusta la calle, es emprendedora y tiene ganas de trabajar. Y la verdad es que acertaron. Trajeron su liquidez cuando más la necesitábamos, han ganado dinero, bastante a decir verdad, porque a eso venían, y encima se están divirtiendo. Y la verdad es que hay que decir que gracias a ellos el sector inmobiliario, al albur de la economía, se ha revitalizado, ha vuelto a resurgir. Y lo mejor de todo es que han comprado casi toda la deuda inmobiliaria que estaba en manos de los Bancos, zapatero a tus zapatos, y les quedan como mínimo unos 5 años para gestionarla y sacarle la TIR que tenían prevista. Y lo gestionan de otra forma, con mayor pragmatismo, a otra velocidad, echándole todas las horas que sean necesarias, más intensidad y a veces con más imaginación. Tampoco exageremos porque no todo es bueno, ya tendremos ocasión de hablar de ello. Pero el balance es, en todo caso, mucho más positivo que negativo. En este entorno Athlanta se hace acreedor de esa forma de trabajar y la hace suya; con pragmatismo, velocidad, intensidad, creatividad y experiencia.

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.